Pistolas y secadores de pelo

¡Lucas le pide una pistola a los Reyes! Vaya dilema: por una parte, se rumorea que Sus Majestades no son partidarios de agasajar con este tipo de juguetes1 y por otra, el niño ha trabajado mucho y quiere sólo tres regalos…

No soy miembro de la Asociación del rifle, y tampoco me regalaron juguetes de ese estilo, aunque a veces envidiaba las pistolas de agua de mis primos, así que mi experiencia con secadores de pelo es lo más parecido que encuentro para abordar estas situaciones. Me explico: para desarrollar uno de mis juegos favoritos —¡qué paradoja, ángeles con pistolas! 2— necesitábamos ser tres niñas —mi hermana y mi prima siempre eran mis compañeras—, disponer de un vestuario al estilo Studio 54, una buena melena y contar con un arma. Como no disponíamos de réplicas 3 de las armas de estas estilosas detectives, nos arreglábamos con la mano en forma de pistola y, en el mejor de los casos, el secador.

Circulan tantas opiniones sobre los juguetes bélicos, que poco más puedo decir que el Geyperman de mi hermano venía equipado con un traje de camuflaje militar y armamento diverso, pero su principal misión no era otra que besar a mis muñecas; ¿será porque su anuncio finalizaba diciendo juguetes para compartir? 4

  1. Una opinión sobre la función simbólica del juego y la agresividad.

  2. John Forsythe (¡Blake Carrington!) ponía la voz a Charlie: «Había una vez tres muchachitas que fueron a la academia de policía. Les asignaron misiones muy peligrosas. Pero yo las aparté de todo aquello y ahora trabajan para mí. Yo me llamo Charlie.» ¿Será verdad que Los Ángeles de Charlie fue el nombre que inspiró a la firma Victoria Secret para hacer su primera pasarela, y posteriormente apodarlos como sus Ángeles?

  3. Concretamente, Smith & Wesson Model 38/49 y Colt Detective Special

  4. Parece ser que, al contrario de lo que se piensa, hallazgos en excavaciones romanas muestran el carácter pacífico que tenían la mayoría de los juguetes de la antigüedad.