Adviento 2017, día 12
Diente de león y deseos

A la hierba que nosotros denominamos com√ļnmente diente de le√≥n, por la forma serrada de sus hojas, los anglosajones la llaman dandelium o reloj de viejo, en alusi√≥n a un juego en el que el n√ļmero de soplidos que se necesitan para dispersar todas las semillas marca la hora.

Al principio su flor es de color amarillo; aunque en realidad es una combinación de más de cien flores individuales diminutas, cada una con su propio sistema reproductivo. Con el tiempo, como todas las cabelleras, va mutando a canosa, convirtiéndose en una bola con pelusa blanco-grisácea a la que resulta irresistible no soplar.

Al igual que cuando se est√° de cumplea√Īos ‚ÄĒcomo hoy mi sobrino David y mi amigo Suso‚ÄĒ se apagan las velas pidiendo un deseo, esparcir estas semillas de un soplido cumple la misma funci√≥n. Puede que este poder m√°gico sea un agradecimiento que nos hace esta planta por la contribuci√≥n que nuestros soplidos hacen a su polinizaci√≥n. Precisamente la observaci√≥n del proceso de la propagaci√≥n, como min√ļsculos paraca√≠das, de estas aerodin√°micas semillas, inspir√≥ a Leonardo para sus dise√Īos voladores.